El exfuncionario destacó la “transición regresiva” que se observa en el mercado laboral, derivada de la caída de la actividad en la industria y el comercio, ambos sectores que generan una gran cantidad de empleos. “Un empleado que trabaja en una fábrica o en un comercio en relación de dependencia se va a trabajar a una feria, como vendedor ambulante o en una aplicación, pero se marcha con menores ingresos y menor calidad laboral”, explicó.
Coatz comparó la situación actual con el conocido personaje de los videojuegos, indicando que “el sector informal de menor productividad se va comiendo como Pac-Man al sector formal, que ofrece tecnología y mejores salarios”.
Sin embargo, también matizó su análisis, manifestando que, a pesar de que “la industria viene mal”, este sector sigue teniendo un impacto significativo en el mercado laboral. “No se trata de un cierre masivo de empresas. Ya han cerrado casi 3.000 industrias, lo que es alarmante, y se han perdido más de 120.000 empleos, que es mucho. Pero todavía existen entre 1.100.000 y 1.150.000 empleos formales en la industria”, subrayó.
Coatz indicó que los recursos naturales podrían ser una clave importante para que Argentina avance hacia un desarrollo sostenible. Además, enfatizó en la necesidad de establecer “una estrategia productiva más amplia, teniendo en cuenta que el sector PYME industrial enfrenta grandes dificultades”.
Mencionó que el entramado pyme, que incluye los sectores de industria, comercio y construcción, representa casi el 50% del empleo en el país. “Es esencial movilizar eso rápidamente para que la población comience a percibir que la estabilidad resulta en una mejora de la actividad y una situación real más favorable para las familias”, consideró.
Al ser consultado sobre el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), Coatz admitió que ha sido “un parche positivo”, reconociendo su necesidad en un contexto que requería un desarrollo más ágil de algunos sectores. Sin embargo, también señaló que se requerían “más incentivos para la cadena de proveedores locales”.
Finalmente, en relación con los recursos naturales, Coatz argumentó que estos “son un motor que puede contribuir significativamente al desarrollo del país”, pero advirtió que “no son suficientes para integrar a 45 millones de argentinos”. Hizo hincapié en la importancia de desarrollar todos los aspectos productivos y de servicios relacionados con estos recursos para que crezcan de manera dinámica, citando como ejemplos la industria petroquímica, del plástico y los fertilizantes.
























