El equipo se presentó en esta instancia tras haber sufrido dos derrotas dolorosas recientemente. A pesar de ello, su desempeño en el semestre no había sido del todo negativo, ya que finalizaron en primer lugar en la Zona A del Apertura con 31 puntos, superando a Boca Juniors por uno. Sin embargo, su eliminación posteriore al perder 1 a 0 ante Racing en La Plata fue un duro golpe.
Cacique Medina, el director técnico del equipo, envió un mensaje claro en medio de la tristeza. “El formato es el que es. Ya hace un tiempo que se viene jugando de esta manera. Como dije, esta vez nos perjudicó el tema del formato. Y el año pasado nos benefició, porque Estudiantes salió campeón. Entonces a partir de ahí no quiero ser oportunista y agarrarme del hecho de salir primeros como para tener algún beneficio”, explicó sobre la controversia del torneo.
La semana pasada, Estudiantes cayó nuevamente por 1 a 0, esta vez ante Flamengo en Río de Janeiro. Aunque su rendimiento fue digno, el resultado adverso los dejó en una situación complicada. Con ese trasfondo, el entrenador Medina había declarado previamente que este partido era crucial: “Es el partido más importante del semestre, porque es un objetivo claro seguir en esta Copa Libertadores, vamos a hacernos cargo del partido y tenemos ilusión de hacer bien las cosas.”
El encuentro comenzó difícil para Estudiantes. Con nervios y ansiedad, enfrentaron dos oportunidades claras de Independiente Medellín, una de las cuales fue salvada de manera brillante por Muslera, quien se prepara para el Mundial.
El equipo colombiano, ágil y veloz, se apoyó en la experiencia de Frank Fabra. A medida que avanzaba el encuentro, el juego se volvía cada vez más intenso, caracterizado por la lucha y la entrega de ambos lados. Estudiantes buscaba hacer su juego, pero parecía carecer de creatividad y determinación en el último tercio del campo, donde Guido Carrillo habitualmente marca la diferencia. Para intensificar su ataque, el técnico uruguayo realizó su primer cambio, sustituyendo a Fabricio Pérez por Brian Aguirre.
Una clara oportunidad llegó con un cabezazo potente de Santiago Núñez, que fue atajado espectacularmente por el arquero Eder Chaux.
Con el reloj corriendo y siete minutos de tiempo añadido, Mikel Amondarain encontró el camino hacia el gol con otro cabezazo. Aunque inicialmente fue anulado por potencial fuera de juego, el VAR rectificó la decisión tras un análisis, validando la anotación de Amondarain y otorgando a Estudiantes un cierre épico del partido.
























