El talentoso futbolista de Casa Amarilla tuvo su primera experiencia con la selección argentina, recibiendo el cariño del público en redes sociales como si se tratara de un gol. Nacido en Ciudadela el 9 de mayo de 2007, Aranda, de 19 años, disputó 9 minutos en un amistoso contra Honduras, tiempo suficiente para impresionar. Realizó varias combinaciones rápidas y un potente remate de media distancia, que fue detenido con esfuerzo por el arquero Luis Ortiz. Su actuación le valió el reconocimiento de Rodrigo De Paul, un referente en la Selección.
“¡Vamos, nene!”, expresó el club en sus redes, complementando su mensaje con emojis en azul y oro y dos fotografías de Aranda: una al ingresar al campo y otra sosteniendo el balón. El propio Aranda compartió una selfie con su familia en el Kyle Field de Texas, donde afirmó: “Con orgullo me toca debutar en esta selección soñada. Gracias a todos los que confían en mí”. En otro posteo, añadió: “De soñar con la celeste y blanca a debutar. Y esto es solo el comienzo…”.
El joven tuvo su primera aparición en el plantel profesional el 28 de enero de este año, cuando sustituyó a Kevin Zenón en un partido que culminó con una derrota de Boca por 2 a 1 frente a Estudiantes en La Plata. Aunque fue suplente en el siguiente partido contra Newell’s, comenzó a tener más minutos en el primer equipo en encuentros posteriores: 17 minutos ante Vélez, 30 contra Platense, 11 frente a Racing, y 37 ante Gimnasia de Mendoza. En la séptima fecha, su destreza fue recompensada con la titularidad contra Lanús, posición que no abandonó más. En total, Aranda ha jugado 21 partidos, marcando un gol (contra Instituto) y proporcionando dos asistencias.
Leandro Paredes, capitán de Boca y actual compañero en la Selección, ha desempeñado un papel clave en su desarrollo. “Es una aparición espectacular, muy inteligente, entiende mucho. Es muy joven todavía, pero es muy centrado, sabe lo que tiene que hacer y cómo comportarse, y eso no es fácil. Que la gente diga lo que dice de él y mantener la calma… lo hace a la perfección”, comentó el volante campeón del mundo sobre el joven talento.
Con un contrato renovado el año pasado hasta diciembre de 2029 y una cláusula de salida de 20 millones de dólares, Tomás Aranda se perfila como el eje del equipo bajo la dirección del Vasco, tal como lo fue con el Sifón. Mientras se mantiene enfocado en su trayectoria, Aranda asume la responsabilidad de jugar con la selección, con la esperanza de abrirse camino hacia una posible inclusión en el Mundial, ya sea en la edición actual o en 2030.
























