De acuerdo al especialista, implementar ciertas rutinas domésticas no solo ayuda a prevenir enfermedades graves, sino que también contribuye a mantener a los felinos activos y saludables en su vejez.
Es esencial tener en cuenta que, aunque los gatos son animales naturalmente limpios, los comederos y bebederos pueden convertirse en focos de bacterias si no se lavan adecuadamente. La saliva de los gatos puede generar un biofilm bacteriano difícil de eliminar solo con enjuagar.
“Si no se limpia correctamente, estas bacterias pueden provocar infecciones, abscesos en el aparato digestivo o el hígado, e incluso empeorar condiciones como el acné felino”, explicó el experto. Para prevenir estos problemas, Gutiérrez recomendó lavar los platos de comida y agua a diario con agua y jabón, asegurando una buena limpieza para eliminar el biofilm.
Otro aspecto importante es la hidratación, ya que los gatos suelen beber menos agua de la que realmente necesitan, lo que puede afectar su sistema renal y urinario. Por ello, es fundamental cambiar el agua varias veces al día y distribuir bebederos en diferentes áreas de la vivienda. Un consejo útil es añadir un cubito de hielo para animar el juego y la hidratación. Además, las fuentes de agua son una buena opción para aquellos gatos que tienden a beber poco.
“A nuestros compañeros felinos les encanta el agua limpia, fresca y sin olores extraños. Recomiendo cambiar el agua por completo al menos un par de veces al día y distribuir varios bebederos en zonas frescas de la casa”, destacó.
La salud bucal es igualmente crítica. El veterinario advirtió que la acumulación de placa y sarro no solo provoca mal aliento, sino que también puede ocasionar inflamaciones que afectan los riñones, uno de los órganos más vulnerables en los gatos. “Mantener su boca limpia a partir de los seis o siete años es vital para alargar su vida”, enfatizó Gutiérrez.
Finalmente, la alimentación juega un papel fundamental en la salud felina. Gutiérrez aconsejó seleccionar alimentos que contengan proteína animal como primer ingrediente y que tengan un porcentaje superior al 30% o 40%. Las sobras humanas deben evitarse, ya que ingredientes como el ajo, la cebolla o un exceso de sal pueden ser tóxicos para ellos.
La comida húmeda no debe ser considerada solo un premio, sino que es esencial para mantener la hidratación, cuidar la flora intestinal y proteger los riñones, especialmente en gatos propensos a la deshidratación o con problemas renales.


























