De acuerdo a fuentes policiales, el incidente salió a la luz el pasado lunes, cuando Carolina, de 26 años, comenzó a notar movimientos sospechosos en sus cuentas digitales y verificó que los fondos destinados a la salud de su hija habían desaparecido. Según lo que se detalla en la denuncia, entre el 23 y el 25 de mayo se realizaron 15 transferencias no autorizadas, que suman un total de 330 mil pesos, todas enviadas a la cuenta de un tercero.
La angustia de la madre hizo que el caso se asignara rápidamente al Comando Radioeléctrico Zona Centro de Oberá, que, junto a un equipo especializado en cibercrimen, inició una investigación sobre las transacciones y el flujo de dinero. Los peritajes revelaron el método utilizado para acceder a las cuentas y reconstruyeron la secuencia de los movimientos.
La investigación pronto identificó como principal sospechoso a Cristian Alejandro S., de 30 años, quien para sorpresa de todos, incluido la denunciante, es hermano de Carolina. Con esta información, los agentes realizaron operativos en los alrededores de su hogar y lograron ubicarlo y capturarlo en pocas horas.
Fuentes cercanas al caso indicaron que Cristian ya contaba con antecedentes delictivos relacionados con la propiedad, lo que facilitó su pronta identificación durante la investigación. Luego de su arresto, fue colocado bajo custodia policial y está a disposición de la Justicia.
Por otro lado, la investigación sigue su curso para determinar el paradero final de los fondos robados y si hubo otras personas involucradas en este delito.





























